Una polémica ganadora del Nobel de la Paz
Hoy en Oslo la Premio Nobel de la Paz 2025, María Corina Machado, fue preguntada sobre si apoya una invasión norteamericana a Venezuela, lo que no es exactamente una acción de paz. El problema es que le dio un aval casi explícito:
mucha gente habla de la amenaza de una invasión y yo les digo que Venezuela ya ha sido invadida. Tenemos agentes rusos, agentes iraníes, grupos terroristas como Hezbolá o Hamás operando libremente en connivencia con el régimen; tenemos la guerrilla colombiana, los cárteles de la droga, que han tomado el 60% de la población, no solo implicados en el tráfico de drogas, sino también en el de personas, en prostitución.
Machado considera que Venezuela se ha convertido en “en el hub criminal de América”. Agregó que no iba a “especular sobre la estrategia de los Gobiernos extranjeros para la defensa de su seguridad nacional”.
Estas declaraciones de Machado coinciden con la confiscación por Estados Unidos de un buque con petróleo en aguas frente a las costas de Venezuela, en otro paso en la intervención militar de Donald Trump en el Caribe. Estados Unidos tiene el 20% de su capacidad militar desplegada en esa zona y ha bombardeado más de una veintena de lanchas que supuestamente trasladaban drogas, operaciones que no consideran detenciones ni juicio alguno y que han dejado más de 80 personas asesinadas.
María Corina Machado ya se había alineado con Trump y declarado que Maduro es
el jefe de una estructura narco-terrorista que ha declarado la guerra al pueblo venezolano y a las naciones democráticas de la región. Estas redes criminales sobreviven con el dinero del narcotráfico, el contrabando de oro, el tráfico de armas y de personas. Hay que cortar esos flujos de dinero, y eso es precisamente lo que está haciendo el presidente Trump para proteger millones de vidas. Maduro empezó esta guerra, y el presidente Trump la está terminando.
Se pregunta Katrin Bennhold en The New York Times:
si un político que aboga activamente por la intervención militar puede recibir el Premio Nobel de la Paz, ¿para qué sirve el galardón?
Cabe saludar el coraje de María Corina Machado al enfrentar al régimen autoritario de Maduro, condenable como todo otro régimen autoritario, que en 2024 desconoció de manera flagrante el resultado de la elección presidencial para permanecer en el poder a toda costa. Pero las democracias no se defienden ni conquistan propiciando una invasión extranjera, embargos o cercos aéreos y marítimos con altos costos para la población de a pie.
En este caso, se trata de Estados Unidos y de Trump, cuya expresa voluntad es la de someter a América Latina y el Caribe a un vasallaje, incluido “donde sea necesario, el uso de fuerza letal”, como ha quedado escrito en la “estrategia de seguridad nacional” de su gobierno (ver aquí). Su objetivo declarado es, al margen de las normas internacionales, “restaurar la preeminencia estadounidense en el Hemisferio Occidental”.
De manera apenas velada, el gobierno de Trump afirma en ese documento la intención de apropiación de los recursos estratégicos latinoamericanos, sin detenerse en consideración alguna de defensa de la democracia, ni menos de respeto de las decisiones soberanas de sus pueblos. En este caso, se trata de las reservas de petróleo y de la industria petrolera venezolana, nacionalizada por Carlos Andrés Pérez en 1976. Las intenciones de Trump ya habían quedado explicitadas en su declaración del 10 de junio de 2023:
Cuando me fui, Venezuela estaba a punto de colapsar. La habríamos tomado, habríamos obtenido todo ese petróleo.
Esto es, o debiera ser, inaceptable para cualquier latinoamericano, tan inaceptable como lo han sido las previas invasiones e intervenciones de Estados Unidos en el continente basadas en la Doctrina Monroe, incluyendo la acción encubierta en Chile en 1970-1973 (ver mi libro). Su finalidad fue destruir una democracia que había nacionalizado el cobre y reafirmado su soberanía. Esta intervención, aliada a las fuerzas conservadoras internas, le costó a Chile 17 años de dictadura y miles de muertos. Como para no olvidarlo.


Excelente columna Gonzalo. ¿La puedo reproducir y enviarla a mis cercanos?
Saludos
262136