Una indignidad: “si el ministro Muñoz nos demuestra que va a ser un buen socio para nosotros, existe la posibilidad de que recupere su visa”
En un país soberano normal la actitud del embajador de Estados Unidos sería objeto de un reproche oficial, pues es de una arrogancia notoria: un representante extranjero le dice a una ex autoridad chilena que si es un “buen socio” de los intereses de Estados Unidos -en circunstancias en que su deber es servir a su propio país y no ser socio de nadie- entonces dejarán de revocarle la visa. Inaceptable y crudamente neocolonial.
Pero ocurre que el gobierno de Chile está hoy indignamente alineado con los intereses del Estados Unidos de Trump y con sus guerras.
Cada país tiene el derecho de otorgar o no visas a quien quiera, pero otra cosa es revocársela a una autoridad de otro país porque no le gustó una respuesta respecto a un interés económico, en este caso bloquear inversiones chinas. Eso ya no es diplomacia, es matonaje, y va en contra de la política de aprobación de inversiones sin discriminaciones por parte de Chile si sirven el interés nacional. “Me reuní con el ministro Muñoz y le pregunté específicamente en qué punto del proceso se encontraban y no quiso decírmelo. Luego, hubo una llamada desde Washington DC con el ministro y tampoco quiso decirlo”, señala el embajador. El gobierno de Chile no tiene por qué informar al de Estados Unidos sobre el avance de una inversión: hacerlo sería simplemente someterse a un vasallaje. El ministro Muñoz actuó correctamente como autoridad sectorial. La alusión a “intercambios de inteligencia” no se canaliza sino a través de los órganos competentes del Estado.
Dicho sea de paso, las guerras de Trump provocan turbulencias severas en la economía mundial, mientras el gobierno de Kast no ha dudado en traspasar a la población, sin estabilizarlos, los mayores precios de los combustibles derivados de los violentos afanes de conquista de Estados Unidos e Israel en el Medio Oriente.
El gobierno de Kast está en pocos días de ejercicio pagando merecidamente el precio de una caída extremadamente rápida de su popularidad inicial. La extrema derecha había logrado esta vez llegar al gobierno mediante promesas de orden y criminalización de la inmigración, pero entre lo primero que decidió hacer está disminuir los recursos a Carabineros. ¿El objetivo?: financiar las rebajas de impuestos a los más ricos.
Ya se va sabiendo rápidamente lo que este gobierno realmente es: el de una oligarquía proclive al autoritarismo y a la imposición de sus propios intereses por sobre los de la mayoría social y del país.
Reproduzco una nota de Emol que informa del tema.
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“El embajador de Estados Unidos en Chile, Brandon Judd, aseguró que si el exministro de Transportes, Juan Carlos Muñoz, demuestra que será un “buen socio” para ellos, está la posibilidad de que recupere su visa. Cabe recordar que al exsecretario de Estado le revocaron su permiso para entrar al país norteamericano cuando estalló el conflicto por el proyecto de cable submarino entre China y Chile. Ahora, en conversación con el Diario Financiero, Judd fue consultado por si quedó zanjado el conflicto y aseguró que “no se han debatido suficiente los matices del tema del cable”. “La razón por la que hubo controversia, es porque Chile ha pedido a EE.UU. que sea un socio en el intercambio de inteligencia. Y la única forma en que podemos ser un socio en ese intercambio es si tenemos confianza en que la información que compartimos va a estar protegida. Con ese cable, no había confianza, las normas chinas son muy claras”, agregó. En la misma línea, dijo creer que “el Presidente Kast va a analizar las cosas desde el punto de vista de la seguridad nacional y, cuando lo haga, estoy seguro de que podremos seguir colaborando con él. No sé cuál será su decisión sobre el cable, pero sí me consta que lo analizará desde esa perspectiva”. Respecto a por qué se concretó la revocación de visas tanto para Muñoz como para el exsubsecretario de Telecomunicaciones, Claudio Araya, y su exjefe de gabinete, Guillermo Petersen, si se había cancelado la aprobación del cable, manifestó que “tuvieron la oportunidad de decirnos eso y no lo hicieron”. “Me reuní con el ministro Muñoz y le pregunté específicamente en qué punto del proceso se encontraban y no quiso decírmelo. Luego, hubo una llamada desde Washington DC con el ministro y tampoco quiso decirlo. Nos estaban ocultando todo y eso no se hace cuando se comparte información de inteligencia. Así que nos preguntamos: ‘¿están siendo sinceros con nosotros?’ Y no lo estaban siendo, así que tomamos medidas concretas”, aclaró. Ahora bien, en cuanto a si pueden recuperar sus permisos, sentenció: “La razón por la que revocamos los visados es para tratar de cambiar un comportamiento. Sin duda, si el ministro Muñoz nos demuestra que va a ser un buen socio para nosotros, existe la posibilidad de que recupere su visa. La decisión es suya, está en sus manos, y si hace lo necesario para garantizar nuestra seguridad nacional, tendrá la oportunidad de recuperarla”.

