La actividad económica y el empleo se estancaron al terminar el gobierno de Gabriel Boric
El Índice Mensual de Actividad Económica (Imacec) registró un mal comienzo de año, con un -0,3% para febrero de 2026 respecto al mes anterior, corregido de variaciones estacionales, luego de una previa caída de -0,1% en enero.
A su vez, se registró también en febrero de 2026 una caída del Imacec de -0,3% respecto al mismo mes del año anterior. Este es el dato más difundido mensualmente por la prensa, el que no refleja necesariamente la marcha de la economía: las cifras del mes más reciente y del mes de comparación pueden estar puntualmente fuera de los valores de tendencia. De ahí la importancia de considerar los promedios trimestrales corregidos de las variaciones estacionales, en series que se conocen como promedios trimestrales móviles.
Las cifras a retener son que el promedio trimestral móvil de diciembre-febrero registra una caída de -0,2% respecto al último trimestre de 2025 y un incremento de 0,5% respecto al mismo trimestre del año anterior, inferior al crecimiento de 2,5% anual del PIB en 2025. La actividad partió en 2025 a buen ritmo, decayó más tarde para luego recuperarse al finalizar 2025. Ahora muestra un estancamiento en el trimestre móvil más reciente, lo que también ocurre con el empleo.
Fuente: Banco Central de Chile.
La variación promedio trimestral de diciembre-febrero de la actividad económica respecto al trimestre móvil anterior se explica sectorialmente por un desempeño superior al promedio del Imacec en la minería (0,2%), en la agrupación “resto de bienes” y los servicios (0,1%) y caídas en el comercio (-0,7%) y la industria manufacturera (-0,3%), revirtiendo expansiones previas.
Los principales factores que siguen induciendo efectos de menor dinamismo en la producción son la persistencia de efectos difusos sobre diversos sectores productivos de una política monetaria restrictiva prolongada. La tasa de interés de política monetaria pasó de 5,0% en diciembre de 2024 a 4,5% en diciembre de 2025, a pesar de cifras de inflación alineadas con la meta de 3% anual en un horizonte de 24 meses. Sigue en niveles contractivos al estar todavía por encima del nivel “neutral” calculado por el propio Banco Central, lo que afecta a las actividades sensibles al costo del crédito, es decir prácticamente todas con excepción de los servicios públicos.
En materia de empleo, la variación de la ocupación fue de -0,1% en el trimestre móvil diciembre-febrero respecto al anterior en cifras ajustadas estacionalmente, medida por la encuesta del INE. En 2025 creció en 0,9% en el primer trimestre respecto al anterior, cayó en -0,2% en el segundo trimestre, mientras volvió a crecer en 1,1% en el tercer trimestre y lo hizo levemente en 0,1% en el cuarto trimestre.
Fuente: INE.
En comparación con el mismo período del año previo, el empleo creció en diciembre-febrero en un 1,0%, con unas 95 mil personas ocupadas adicionales. En paralelo, se produjo una disminución de -0,1% anual en el número total de horas efectivas trabajadas por las personas ocupadas en el trimestre móvil . Se habían producido caídas de -0,5% en el primer trimestre de 2025 y de -0,9% en el segundo, las que fueron revertidas con el aumento de 2,2% en el tercer trimestre y de 1,3% en el trimestre final del año. El resultado es que el promedio de horas trabajadas decreció en -1,1% anual, llegando a 35,4 horas, con un promedio para los hombres de 38,1 horas y de 31,9 horas para las mujeres.
La ocupación informal aumentó en 2,8% anual (5,1% en mujeres) en relación al mismo período del año anterior, lo que se explica principalmente por la rama de alojamiento y servicio de comidas (20,7%) y la del comercio (3,3%). Alcanzó un 26,5% de la ocupación total (28,0% en las mujeres), es decir 0,4 puntos porcentuales más que hace un año. No obstante, la cifra contrasta con el 29,3% del último trimestre de 2019 (30,6% en las mujeres), previo a la pandemia.
Por su parte, el número de desocupados alcanzó a 829 mil personas en diciembre-febrero, con una caída desestacionalizada de -2,4% respecto al trimestre móvil previo y un aumento anual de 2,8 mil personas, un 0,3% adicional. Los inactivos potencialmente activos sumaron otro 1,08 millón de personas, con un aumento anual de 60 mil personas.
La fuerza de trabajo aumentó en 1,0% anual y la ocupación lo hizo también en el mencionado 1,0%. La tasa de desocupación sobre la fuerza de trabajo pasó de 8,4% a 8,3% en un año. La tasa de desocupación femenina pasó de 9,3% a 9,0%. La tasa de desocupación ampliada, que considera a los inactivos potencialmente activos, en cambio, pasó en un año de 16,8% a 17,3% de la fuerza de trabajo ampliada. En los hombres se situó en 14,8% y en las mujeres, en 20,4%.
Esto refleja un mercado de trabajo poco dinámico. La tasa de desocupación desestacionalizada aumentó desde 8,9% en el cuarto trimestre de 2025 a 9,1% en diciembre-febrero, aunque es inferior al 9,3% de hace un año. En un trimestre de 2013 esta tasa llegó a 6,4%, registro que no se ha vuelto a constatar desde entonces y que mantiene a la economía chilena alejada del pleno empleo. Desde el primer trimestre de 2022 se mantiene por encima del 8% de la fuerza de trabajo.
Desde otro ángulo, la tasa de ocupación sobre la población de 15 años o más se mantuvo en 57,1%, el mismo nivel de hace un año. Aún no se recupera la tasa de ocupación de 58,6% existente a fines de 2019, antes de la pandemia, y menos aún la tasa más alta registrada a fines de 2017, que alcanzó un 59,0%. En cambio, la tasa de ocupación de las mujeres ha experimentado una recuperación casi completa: alcanzó a un 48,5%, similar al 48,6% de fines de 2019, aunque sigue siendo sustancialmente inferior a la de 66,1% de los hombres. Recordemos que a fines de 2023 se volvió a los 9,06 millones de personas ocupadas antes de iniciarse la pandemia (febrero de 2020), mientras la recuperación del nivel previo de ocupación de las mujeres de 3,84 millones se logró en enero de 2023.



