La actividad económica aumentó un 0,4% en el segundo trimestre
El Índice Mensual de Actividad Económica registró un crecimiento en enero-junio de 2,3%
El Índice Mensual de Actividad Económica (Imacec) publicado el 1 de agosto registró un crecimiento en enero-junio de 2,3% respecto al mismo período del año anterior. El promedio trimestral desestacionalizado abril-junio creció en un 0,4% respecto al primer trimestre, un 1,5% anualizado. Así, el crecimiento del segundo trimestre de 2025 bajó la probabilidad de que en el año se pueda alcanzar el registro de 2,6% de aumento del PIB obtenido en 2024.
La cifra desestacionalizada de la actividad económica del segundo trimestre comparada con la del primer trimestre se explica sectorialmente por el buen desempeño de la minería (2,1%) y en una medida menor por los servicios (0,4%) y la agrupación "resto de bienes" que incluye la construcción y la electricidad, gas y agua (0,3%), mientras se presentaron caídas en la industria (-0,4%) y en el comercio (-1%).
La cifra desestacionalizada de junio cayó en -0,4% respecto al mes anterior, luego de que en mayo ya se había registrado una caída de -0,3%. Había aumentado en 0,6% en abril y marzo (ver el gráfico).
Fuente: Banco Central de Chile
Por nuestra parte, consideramos preferentemente los promedios trimestrales para evaluar la coyuntura, en su caso desestacionalizados. En efecto, la comparación en doce meses es volátil, pues ambos meses pueden ser excepcionales y estar fuera de los valores de tendencia, mientras la variación desestacionalizada mes a mes puede ser poco representativa de la evolución de mayor plazo. Dicho sea de paso, es curioso que el Banco Central mencione la comparación en doce meses del dato desestacionalizado, lo que no tiene sentido pues en doce meses se presentan todas las estaciones. En todo caso, el Imacec bruto en junio registró una aumento de 3,1% respecto al mismo mes del año pasado, luego de incrementos de 3,2% en mayo y 2,5% en abril en la misma comparación.
El empleo cayó en -0,3% en el segundo trimestre
Los datos anteriores de producción explican que el empleo pasara de crecer a un ritmo de 1% en el primer trimestre de 2025 respecto al anterior a caer en -0,3% en el segundo trimestre en cifras ajustadas estacionalmente. Se registró en el mismo período un descenso de -0,9% anual en el número total de horas trabajadas.
Por su parte, en el trimestre febrero-abril, último dato disponible, aumentaron en un 1,6% anual los cotizantes dependientes registrados por la Superintendencia de Pensiones, es decir el empleo asalariado con contrato, ritmo algo menor al 1,8% anual del último trimestre de 2024.
A su vez, el empleo informal alcanzó en abril-junio de 2025 un 26,0% de la ocupación total, medido por la encuesta de empleo del INE, un punto porcentual menos que hace un año. Se debe comparar con el 29,3% del último trimestre de 2019, previo a la pandemia, y con el 28,3% del último trimestre de 2021, lo que evidencia así una tendencia a la disminución de la informalidad laboral. Pero en la coyuntura cayó el empleo formal en el segundo trimestre de 2025 y aumentó el empleo informal, reflejando una mayor debilidad del mercado laboral.
Fuente: INE.
En el segundo trimestre, la ocupación no creció en ritmo anual y la fuerza de trabajo lo hizo en 0,6%, por lo que la tasa de desocupación pasó de 8,3% a 8,9% de la fuerza de trabajo. La tasa de desocupación desestacionalizada se mantuvo en 8,5% en el último trimestre de 2024 y en el primer trimestre de 2025, pero pasó a una de 8,9% en el segundo trimestre. La tasa de desocupación femenina pasó en un año de 9,0% a una de 9,9%.
Las causas de esta evolución coyuntural se vinculan, en importante medida, a los énfasis de la política monetaria. La inflación ha venido convergiendo, con las usuales fluctuaciones coyunturales, hacia la meta de 3%. En el segundo trimestre, el IPC sin volátiles alcanzó un promedio de 0,27% mensual, mientras la cifra para situarse en la meta es de 0,25% promedio mensual. Sin embargo, el Banco Central solo acaba de bajar en solo 0,25% la tasa de interés de política monetaria, luego de que permaneciera injustificadamente en 5% desde diciembre pasado y llegara a 11,25% en 2022. La tasa vigente se mantiene por sobre la “tasa neutral”, que en principio no hace variar ni la inflación ni el desempleo, que calcula la propia autoridad monetaria. Se sigue en una lógica de sobreajuste.



